Por E-Mail

domingo, 29 de abril de 2012

Es Lo Que Acostumbro.




Apenas abres tus ojos
yo me escapo de los sueños.

Salgo en puntas de pié,
distraído, al desnudo,
simulo que no me hablan
para que la noche pase
y no se dé cuenta.

Me confiesas que anoche te dolí mucho.
Dices que he sido
demasiado cruel con tus huesos.

Que mastiqué tanto tus deseos
que te he dejado en duelo el alma.

Perdona pero es lo que acostumbro,
Nada hago mejor que matarte.

Consumirte entre mis venas
resulta siempre tan placentero,
palpitante.
Entre las líneas del horizonte
venero siempre el poder renacerte,
desnudarte el alma,
borrarte de nuevo y sin preámbulos.

Estás siendo demasiado atractiva
no controlo ya mis piernas.

Se van hacia ti,
me dejan en el camino,
a la simple vera.

Estoy cayendo
en una adicción inquietante.

Ensañarme contigo.

martes, 24 de abril de 2012

Sombra Trémula.


 
Ingresé en tus ojos,
titubeante, rompiendo barreras,
desatado.
Escapando del abismo
por no animarme a dar el paso.

Derogué mis cárceles,
abrí ventanas.
Suprimí puertas,
penetré los nuevos brazos.

Navegué sobre tu vientre.
Me extravié como una barca presurosa
por mares embravecidos
de silencios.

Florecí como una primavera blanca
enarbolando sus corolas.
Mirando el horizonte,
olvidando penas,
murmurando solo,
esperando.

Entré hiriente,
como una sigilosa brasa
en mitad de un fuego infinito.
Imprevisto entre tus manos.

Ingresé sin ataduras
en alegría,
sin dolor.

Fui precisión delgada,
una sombra trémula.
Héctor Delaloye Echavarría (Der.Res.2010)

viernes, 20 de abril de 2012

El Momento.




No debimos haber dejado atrás
aquel fugaz pecado
que concibiéramos juntos.

No existía nadie más allá de nosotros
y sin embargo nació el miedo.

Un respiro tras otro,
mudas caricias como testamento.

Callamos porque no surgieron palabras
que asesinaran
tanto silencio.

No permitimos aquella soledad
ni los poros encendiéndose lentos.

Debimos gritar los “te amo”
con cada minuto
de nuestro aliento.

Debimos habernos amado,
porque ahora no tenemos
aquel tiempo.

viernes, 13 de abril de 2012

Más Allá (Sadness)


 
En mitad nuestro
solo existen latitudes.
Líneas imaginarias,
torpes rayas matemáticas
que no producen lejanía.

Estamos más allá de todo.
Podemos transitar juntos
aunque nos separen kilómetros.

Porque sustituimos nostalgias
y comprendemos la noche.
Su paz nos dicta el curso
que repetimos largamente.

La luna es nuestro destino común,
somos trofeos de las estrellas.

Y esta brisa otoñal
es la ola que te trae a mí.

Vienes en una hoja que cae,
en el descenso del rocío,
por el guiño ocasional
de una infinita estrella.

Eres el suspiro libre,
un aleteo enamorado
de extraviada luciérnaga,
 El canto del ave,
la estela que abandona en el cielo
una golondrina que parte.

Eres este río silvestre,
que inunda mi alma
y gobierna mi mente.

domingo, 8 de abril de 2012

Pequeña. (Fragmento)




...niña de piel dorada,
pasividad sublime de pañuelo.

¿Dónde extraviaste la soledad,
quién proclamó tanto acero?

Eres un disparo de gracia,
una gota tibia del cielo.

Niña de manos esmeralda
y ojos más blandos
que el viento.

¿Qué conjuro te ha desatado?

¿Qué pecado me llevará
a tu infierno?

Decir Ahora (Fragmento)



 ¿Qué puedo decir ahora?
Es mi corazón el que no aprende.

Ningún escarmiento alcanza,
no importa el dolor.
No interesa con cuántos duelos
cicatrizará finalmente
mi alma.

No es relevante la nieve
que ha cubierto el recuerdo.
No importa la tristeza fina
adhiriéndose a la arena
de mi playa.

¿Qué debo creer?
Es el corazón el que no arde
si en mis labios
enciendes tu beso...