Por E-Mail

martes, 24 de julio de 2012

Éxodo (Fragmento)


Se me ha ido ya el dolor,
pero ¿de quién es esta soledad?
No reconozco ese grito helado
que se acomoda en mi herida izquierda.
Tengo todo el día este vacío miserable
atorando de mi alma la puerta.
Quisiera romper de pronto el aire
y que sangre,
¡por favor! que brote
para poder extraviarle yo mis lágrimas.
No me sirven ahora las manos
para pescar los acostumbrados sueños.
 
 
Es preciso una tumba lejana,
un clásico héroe de estrellas.
No me interesa la siembra de ayer,
ni los comunes amantes,
ni las cosechas.
 
 
Me gustaría avanzar en secreto,
flotar de repente
en una maraña de laúdes.
O tornarme en una gris amapola
y nadar en la elegancia
de mis lentos ataúdes.
 
 
Se ha marchado mi sufrir
como una barca presurosa.
Se extravió en el aliento de una tarde
que pasaba sin darse cuenta.
 
 
Y quiero fugarme también,
si usted me lo permite;
buscar una presa para mi lengua,
una razón para el gotear presuroso
de estrellas.
 
 
Planeo mi fuga
desde hace mucho tiempo.
 
 
Desde la época en que los tornillos
disponían de suficientes cabezas.

Der.Res. de autor 2010 Héctor Delaloye Echavarría

jueves, 12 de julio de 2012

Frívola



Tienes retenido en tus manos
todo el frío de las navajas.
En tu lengua de vidrio
se cortan una por una
las palabras mías.
Frívola,
un centro de alma
donde he congelado
pensamientos.
Donde el dolor no se percata,
aunque se sienta
en la carne viva.
Tu piel es una caricia de víbora,
entre los brazos
circula tempestivamente
mi veneno preferido.
Y solo atino a morderte los labios,
rasparte la boca
promoviendo el encierro.

Derechos Reservados 2011
Héctor Delaloye Echavarría