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miércoles, 21 de agosto de 2013

lunes, 12 de agosto de 2013

Nunca Olvido.

Asientes
el lento ulular
del llanto,
sin embargo
una reacción oscura
me hiere nocturnamente
la sangre.
Abanicos de tambores
que punzan
por el sueño;
son el alma del silencio,
una ferviente inclinación
al viejo canto.

Un suspiro
se escucha,
la emoción arrecia,
cruza,
vuela,
se hace de luz
y misterio.

¿Comprendes ahora
por qué  nunca
te olvido?




Der.Res. de autor 2012
de Héctor Delaloye Echavarría