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martes, 24 de abril de 2012

Sombra Trémula.


 
Ingresé en tus ojos,
titubeante, rompiendo barreras,
desatado.
Escapando del abismo
por no animarme a dar el paso.

Derogué mis cárceles,
abrí ventanas.
Suprimí puertas,
penetré los nuevos brazos.

Navegué sobre tu vientre.
Me extravié como una barca presurosa
por mares embravecidos
de silencios.

Florecí como una primavera blanca
enarbolando sus corolas.
Mirando el horizonte,
olvidando penas,
murmurando solo,
esperando.

Entré hiriente,
como una sigilosa brasa
en mitad de un fuego infinito.
Imprevisto entre tus manos.

Ingresé sin ataduras
en alegría,
sin dolor.

Fui precisión delgada,
una sombra trémula.
Héctor Delaloye Echavarría (Der.Res.2010)

2 comentarios:

  1. A esto le llamo yo "alta poesía", encantadísima de conocer tu trabajo.

    María Eleonor Prado Mödinger

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  2. Muchas gracias María, y muy amable por molestarte en dejarme un comentario. Estoy siguiendo también tus trabajos, realmente me han gustado mucho.
    Seguimos en contacto.

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