Por E-Mail

sábado, 7 de enero de 2012

No Marches...




¿Por qué será del dolor?
¿Cómo crecen tus púas;
las que no me permiten tocarte?

Solo quiero una elevación de caricias
o un descenso amable de flores.
Es preciso una justificación inmensa
para todo este otoño de sombras.

No te vayas de nuevo
ante el llamado sonámbulo
de las estrellas.
Quiero que sometas mis manos
haciendo que no huyan los pensamientos.
Necesito una ilusión, un silencio.
Habrá tiempo mañana
para buscarle una razón a mis muertos.

¿Por qué te noto en la lejanía
como el letargo del día más duro?
¿Cómo es que la sangre tan bravía
hoy se congela, se endurece
y no arde?

No marches como haces siempre
trozando con insolencia el horizonte.
Perdura otro instante en mis ojos,
                                     otro momento en mi secreto,          
quédate sin tu aliento y déjame conforme.

¿Por qué será del dolor?

¿El por qué
de las inmortales cadenas?

¿Qué razón de ser la de tus espinas?

Qué noche tan eterna.

2 comentarios:

  1. Que bello... :) me gustó mucho

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  2. Me alegro muchísimo que te haya gustado; es precisamente la idea; que les guste y pueda generarles algo positivo en el alma.

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